Dos de los recursos que más me gustan a la hora de tocar el corazón de alguien a quien acompaño sin violentarle son el de presentarle una metáfora o parábola en conexión con su vida, para que tome de ella lo que quiera y pueda y sea ella misma la que extraiga conclusiones prácticas, y otro recurso, en cierto sentido más potente porque hace referencia a la realidad, consiste en presentar testimonios de personas que han pasado por lo que he pasado y lo han afrontado creativa y positivamente.

Para alguien que, por diversas razones, esté pasando un periodo de confinamiento, puede ser de impacto la lectura del confinamiento de Ana Frank en Ámsterdam durante la ocupación nazi durante más de dos años y medio, o la del arzobispo vietnamita van Thuan quien estuvo confinado en celdas de aislamiento durante trece años, o la de Viktor Frankl o Etty Hilesum quienes permanecieron confinados en campos de concentración durante años. La vida y palabras de cualquiera de ellos puede resultar de impacto de modo especial para quien esté en una situación de aislamiento o confinamiento forzoso.

En general, es muy eficaz en un proceso de acompañamiento presentar a nuestro acompañado cómo afrontaron otros sus dificultades, lo que puede ofrecer luz sobre cómo afrontar las suyas, porque al fin y al cabo no somos los primeros ni seremos los últimos en tener situaciones difíciles. En esto estamos unidos toda la humanidad. No le damos una receta, pero le presentamos ejemplos concretos de lo que pasaron otros.

Hagamos la prueba. Trae a tu conciencia alguna de las situaciones frustrantes o complicadas por las que estés pasando ahora. Lee a continuación los siguientes testimonios que voy a presentar telegráficamente (para los más jóvenes tendría que decir que los voy a presentar a modo de tuit):

  • En 1962 cuatro músicos jóvenes hicieron su primera audición discográfica para los ejecutivos de la empresa Decca Recording. Los ejecutivos les miraron con desdén y los rechazaron, sentenciando contundentemente uno de los ejecutivos: “No nos gusta cómo suenan. Los grupos de guitarra ya se están agotando”. (¡!)
  • Beethoven, hijo de familia pobre, padre alcohólico, fue obligado por su padre a tocar el violín, pero lo tocaba mal. Su profesor consideraba que no tenía futuro como compositor. A los cuarenta y seis años se había vuelto totalmente sordo. No obstante, compuso su mejor música, incluidas cinco sinfonías, durante sus últimos años.
  • Charles Darwin, padre de la hipótesis evolucionista, abandonó una carrera médica y el padre lo despreció diciéndole: “Lo único que te interesa es cazar y  capturar perros y ratas.”  En su autobiografía, Darwin escribe: “Todos mis profesores y mi padre me consideraban un chico común, más bien por bajo del nivel común de intelecto.”
  • El director de un diario despidió a Walt Disney por falta de ideas. Walt Disney decidió entonces montar su propia empresa, pero quebró varias veces.
  • Los maestros de Thomas Edison decían que era demasiado tonto para aprender. Por ello, su madre decidió sacarlo de la escuela y enseñarle en su casa. A los diez años ya había instalado su primer laboratorio de química y fue capaz de patentar más de mil trescientos inventos. Cuando inventó la bombilla, realizó más de dos mil experimentos hasta lograr que funcionara. Un joven periodista le preguntó qué había sentido con tantos fracasos. Él respondió: “No fracasé ni una sola vez. Inventé la bombilla. Sólo fue un proceso de dos mil pasos”.
  • Albert Einstein no habló hasta los cuatro años y no leyó hasta los siete. Su maestra lo describió como mentalmente lento, insociable y encerrado siempre en sueños tontos. Lo expulsaron y no lo dejaron ingresar en la Escuela Politécnica de Zurich. Luego, en 1905, la Universidad de Berna rechazó una tesis doctoral  por considerarla irrelevante y fantasiosa (¡la teoría de la relatividad!).
  • León Tolstoi, el autor de Guerra y paz, fue obligado a abandonar el colegio por ser considerado “sin capacidad ni voluntad para aprender “.
  • Henry Ford fracasó y quebró cinco veces en su empresa de automóviles y sufrió el crack de la bolsa de Nueva York. Fue después cuando salió adelante.
  • Winston Churchill era conocido en el colegio como ‘repetidor’. Fracasó en cada una de las elecciones políticas a las que se presentó hasta los setenta y dos años. Fue el gobernante más carismático de Europa en la Segunda Guerra mundial.
  • Cuando Alexander Graham Bell  inventó el teléfono en 1876 se lo presentó a diversos posibles patrocinadores. Después de hacer una llamada demostrativa, el presidente Rutherford Hayes dijo: ” Que invento más sorprendente, pero  ¿A quién se le va a ocurrir tener uno?”.

Finalmente vuelvo contigo: ¿qué piensas de tu situación? ¿Qué quieres hacer? ¿Qué posibilidades tienes? ¿Qué opciones se abren? ¿Te vas a rendir ahora?

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